Origen del universo. Era de planck
El primer periodo de la vida del universo recibe
el nombre de era de Planck. Su duración así como la
masa y tamaño máximo que alcanza el universo están
fijadas por unas relaciones entre las constantes universales: gravitación,
G, Planck,
y la velocidad de la luz c. Son la masa, ,
longitud, ,
y tiempo ,
, de Planck:


y finalmente el tiempo de Planck, que es el tiempo
empleado por la luz en recorrer la longitud de Planck

Uno de los problemas básicos de la cosmología
es conocer que sucedió en la era de Planck y cómo
fue creado el universo. Cuando el tiempo se aproxima a cero, la
cosmología estándar, predice valores infinitos de
la densidad de energía y la presión, y el tamaño
del universo adquiere un valor nulo. Esta situación inicial
recibe el nombre de singularidad.
En esta época las cuatro fuerzas, gravitación,
nuclear intensa, nuclear débil y electromagnética
estaban unificadas. La evolución del universo acabará
separándolas en procesos sucesivos, congelando la relación
entre sus intensidades hasta los valores que poseen actualmente
(Tema V, cosmología (2)). La descripción de las propiedades
del universo en la era de Planck requiere la aplicación de
una teoría adecuada, la gravitación cuántica,
que ha de resultar de la unificación de la relatividad general
y la mecánica cuántica, cuyos principios son de naturaleza
totalmente diferente. Esta tarea fue considerada irresoluble durante
mucho tiempo, pero actualmente es objeto de investigación
activa y, de tener éxito, proporcionará un instrumento
que facilitará al menos la consecución de predicciones
cualitativas.
En ausencia por el momento de una teoría
adecuada, nadie sabe lo que ocurrió realmente en este periodo,
ni que procesos determinaron la creación del universo. Existen
sin embargo diversas hipótesis. Algunos investigadores consideran
que el universo surgió como una fluctuación cuántica,
que sólo puede considerarse en el contexto de la gravedad
cuántica, de la nada absoluta. Nada, puede ser un estado
sin espacio, ni materia, al menos como nosotros la entendemos. La
materia debería aparecer después de que el universo
fuera creado. Sin embargo ésta como otras hipótesis
concernientes al origen del universo son altamente especulativas
y la cosmología nunca será completa hasta que pueda
describir, con mayor rigor, los muy primeros instantes de la vida
del universo.
UNIVERSO INFLACIONARIO
Cuando la temperatura del universo desciende a ,
y la edad era de ,
tiene lugar la primera ruptura espontanea de la unidad inicial y
la gravedad aparece como una fuerza separada. Comienza un periodo
denominado GUT (Grand Unified Theories), descrito por las teorías
de la gran unificación, que concluye a los
( )
al ocurrir el desacoplamiento de la fuerza nuclear intensa con las
fuerzas electromagnética y nuclear débil. La separación
de estas dos últimas fuerzas (figura 1) ocurrirá cuando
la temperatura descienda a
( ).
En el intervalo de tiempo comprendido entre
y ,
tiene lugar el llamado proceso inflacionario durante el cual el
tamaño de universo aumenta por un factor de ,
que es comparable a la acumulación los efectos de la expansión
producidos a lo largo de miles de millones de años. La teoría
predice que en el universo primordial existía una forma particular
de energía denominada energía de vacío que
no estaba asociada con la radiación ni con las partículas.
Los efectos producidos pueden caracterizarse con una presión
negativa de manera que el universo, en lugar de experimentar una
expansión moderada, crece rápidamente de forma exponencial.
El vacío del que hablamos no es el que describe la mecánica
clásica, sino la teoría cuántica y corresponde
a un estado de energía mínima, fundamental, que no
es nula.
El modelo inflacionario surgió por la incapacidad
de la cosmología estándar para explicar estos primeros
momentos. Su aplicación obliga a recurrir a hipótesis
rigurosas, que están insuficientemente justificadas, para
establecer las condiciones iniciales del universo y además,
favorece la producción excesiva de unas partículas
exóticas denominadas monopolos magnéticos, que no
es compatible con las observaciones. Resuelve además dos
problemas importantes: el horizonte y la planitud del universo.
Recordemos que la ley de Hubble establece que la
velocidad de una galaxia, v, es proporcional a su distancia, D,
de acuerdo con la relación v = Ho x D. Supongamos que el
universo tiene una geometría ordinaria y la velocidad de
la galaxia es la máxima posible, esto es la velocidad de
la luz, c, su distancia definida clásicamente, será
Dmax = c/Ho. Este valor define un horizonte, más allá
del cual no podemos observar ningún objeto del universo.
Dentro de él, las galaxias pueden interactuar intercambiando
señales. Están causalmente en contacto. Para justificar
el elevado grado de isotropía del universo actual, todas
las regiones debieron estar causalmente en contacto en algún
momento de la vida del universo aun cuando actualmente ya no lo
estén. Sin embargo en un instante t después del inicio
del universo, el tamaño del horizonte fue c x t, que es menor
que el radio del universo en esa época. Esta situación
plantea el llamado problema del horizonte.
La cuestión de la planitud del universo
surge cuando diversas predicciones teóricas y resultados
observacionales establecen que la densidad media del universo, W
o, podría ser actualmente cercana a la unidad. En este caso
el espacio en los primeros instantes debió tener una curvatura
prácticamente nula.
El modelo inflacionario resuelve ambos problemas
al producir un aumento considerable de tamaño en un periodo
muy corto de tiempo. Por un lado, una simple región se expande
hasta llenar todo el universo. Por otro, el tamaño del universo
aumenta en un factor de ,
la curvatura, que es la inversa del radio es extremadamente pequeña.
La teoría de la inflación parte de
unas condiciones iniciales muy versátiles y llega de manera
rigurosa a otras que sirven de partida a la cosmología estándar
enlazando así con ella. La evolución posterior del
universo queda rigurosa y consistentemente descrita por el modelo
estándar, que predice resultados que pueden ser ya controlados
observacionalmente.
|