Las "Venus " esteatopígicas del paleolítico.-
La primera gran manifestación artística de la historia son las estatuillas, en su mayor parte femeninas, conocidas generalmente con el nombre de "Venus" prehistóricas, aunque, en realidad, tal calificativo no es más que una ironía para la mayor parte de tales figuras. No se sabe con certeza para qué podían servir, pero se les atribuyen casi siempre caracteres mágicos o religiosos. Incluso, algunos investigadores ven en ellas el papel en alza que por aquellas épocas pudo tener la mujer en la sociedad. No obstante, incluso aceptando que tuvieran carácter mágico, éste llevaría implícito el reconocimiento de una superioridad en el sexo femenino, al menos, una relación de dependencia que obligaba a la práctica de unos cultos, acaso a ofrecerles pequeños sacrificios o a cumplir ciertos ritos.
El artista prehistórico que las tallaba exageraba, deformándolas, algunas partes de los cuerpos de estas "Venus", como si con ello quisiera demostrar algo, quizá que confiara o esperara precisamente más de aquellas partes de su cuerpo que de otras. Los senos, el vientre y las regiones glúteas están muy desproporcionados respecto al resto del cuerpo, y la misma cabeza, los brazos y las piernas son pequeños en relación a la totalidad de la figura. Estos senos tan voluminosos, caídos de tan pesados, ..., recuerdan a las diosas de la abundancia o la fortuna y, por tanto, se asocian con los ritos de la fecundidad, lo que explicaría asimismo el abultado vientre que poseen. De ser cierta esta hipótesis, la sociedad prehistórica confiaría en que las mujeres no sólo aseguraban la continuidad de sus grupos, aportando periódicamente nuevos hijos, sino que también garantizaban o protegían la fecundidad y abundancia de los productos del campo, de los animales que cazaban, de todo aquello de que dependía su subsistencia.
Luis Pericot y Ricardo Martín.- La prehistoria.
Ed. Salvat, Col GT. Barcelona 1973. Págs. 39-42